CAER EN LA RED
El 44% de los niños conectados a Internet, manifiesta haber sido acosado sexualmente o haber recibido mensajes de contenido obsceno. Este dato se desprende de un reciente estudio elaborado por las asociaciones Protégeles y ACPI (Acción Contra la Pornografía Infantil).
El objetivo de los pederastas es conseguir menores para abusar de ellos, integrarlos en una red de prostitución infantil o elaborar pornografía.
En Internet, los pedófilos se introducen en un chat y se hacen pasar por niños o niñas que buscan nuevos amigos. Intentan mediante este acercamiento virtual, conocer la situación del menor con el que charlan, sus gustos y sus aficiones. Tras la fase de sondeo, el pederasta propone un cita en un cine o una hamburguesería, por ejemplo, bajo el pretexto de conocerse mejor. Lo que el niño o la niña ignora es que al otro lado de su pantalla, anónimamente se esconde alguien con aviesas intenciones.
Según las investigaciones realizadas, en la mayoría de los casos, los pedófilos y pederastas con varones que superan los 35 años, bien cualificados profesionalmente y cuyo nivel social es medio o medio-alto. Suelen tener familias a su cargo e incluso hijos pequeños.
Este tipo de delincuentes presentan un alto índice de reincidencia, aún después de ser descubiertos y condenados. No es de extrañar, ya que carecen de sentimiento de culpa y no se hacen cargo del sufrimiento de la víctima.
La relación con los menores les hace sentirse poderosos, dominantes y más seguros.

